Por Nereyda Villegas Fierro

Este año que acabamos de concluir, fue por mucho uno de los más difíciles para casi todo el mundo. Lo principal y de lo más doloroso fue ver tantas personas enfermas, sufriendo, familias enteras pasando por días angustiosos al no saber como se encontraban sus seres queridos.

No había abrazos, las fiestas se terminaron, había y sigue existiendo el miedo de contagiarse al tocar la manija de la puerta, incluso de solo respirar en un lugar concurrido. Sin embargo, y no quitando prioridad a lo anterior, otro punto que afectó seriamente a la población fue el desempleo.

Esos meses en los que poco a poco se escuchaba como las empresas comenzaban a realizar recortes de personal y deseábamos que nunca nos pasara a nosotros… ¿Y qué creen?… me pasó.

Ese famoso día con la junta matutina, no puedo decir que se olvida fácilmente, fue un día de muchas emociones y mucha incertidumbre, la pregunta del millón era, ¿y ahora qué sigue?

Salir de Kueski deja mucha expectativas a cumplir y campos a rellenar para otras empresas, ya no solo te fijas en lo que te pueden remunerar, si no, en un ambiente, en futuros compañeros, tu individualidad como trabajador, tus ganas de aportar y hacer crecer con tus conocimientos a la empresa, no cualquiera lugar te lo permite, y en lo personal, es algo de lo que yo más disfruté estando ahí.

Trabajar en Kueski te da la confianza de poder comentar tus inquietudes y saber que realmente te están escuchando, si la idea es buena se aplica, si no lo es tanto, se pule, pero todo tenemos la oportunidad de aportar, por que siempre tenemos la necesidad de pensar como dueños, y claro está, crece la empresa, aprendo y crezco como profesional.

Después de todo eso, claro que se me dificultó conseguir empleo, al inicio se viven como vacaciones, me tomé unos días de descanso y al comenzar la búsqueda, ver que poco a poco había menos vacantes y si las había, estaban por arriba de mi experiencia y con poco sueldo, comenzaba a llegar la famosa ansiedad, los ahorros se acababan y la necesidad de emplearme, de estar activa se incrementaban, casi sin darme cuenta habían pasado ya 8 meses.

Esta situación, que no solo me pasó a mí, sino a muchísimas mas personas en México y en el mundo entero, puede provocar diferentes formas de sentir, claro está, todo de acuerdo a cada personalidad.

En mi experiencia, puedo decir que no me enojé, la tristeza y un duelo de perder un empleo siempre existirá, y algo que he aprendido en los años que llevo de vida, es que, o te dejas caer o aprendes de cada oportunidad que te da la vida. entonces puedo decir que estos 8 meses que no fueron fáciles, fueron una oportunidad para disfrutar cada detalle que por una o por otra cosa no alcanzaba a apreciar en mi día a día.

Hablé como nunca lo había hecho con mi familia, pláticas largas, super interesantes, conocer del pasado de ellos, aprender de sus experiencias, aprendí repostería, algo que realmente me encantaba intentar y que por alguna razón nunca me salía.

Pasé mucho más tiempo de calidad con mi esposo, realicé nuevas recetas de comida súper deliciosa, mi casa siempre estaba limpia, aprendí cómo ser ama de casa y también aprendí que no quería serlo de tiempo completo.

Aprendí a amar mas a mi perrito, a tener a ese compañerito fiel todos y cada momento de mi día, vi tantas películas que ya puedo tenerlas en mis temas de conversaciones generales, hice mi tesis de maestría, mi mayor logro de esta pandemia, claro salir sana de ella es el principal.

Trabajar en KueskiY dejando de lado las cosas físicas y tangibles que pude haber aprendido, considero que como persona también aprendí mucho. Aprendí a ser tolerante, ser paciente, ser más comprensiva, aprendí a sanar cuestiones personales, a dejar ir lo que no es bueno para mí y dar una cálida bienvenida a todo lo hermoso y maravilloso que el mundo tiene para darnos.

Creo que lo principal que aprendí, que aunque yo consideraba que ya tenía, no había tenido la oportunidad más clara de demostrar, el ser una persona resiliente. Esa bella y súper importante cualidad que te ayuda a crecer sobre adversidad, a poder abstraer lo bueno de lo no tan bueno.

Al salir de Kueski, me pude haber enojado, sin embargo sí me puse reflexionar al respecto, no es fácil dejar ir a tantas personas y saber todo lo que esto conlleva para ellos, eso es muestra de fortaleza también, y cabe destacar que todos vamos sobre un sueño o una meta que cumplir.

Y si todo lo que pasó sirve para conservar el sueño vivo del creador y de los colaboradores de Kueski, que es seguir haciendo que esta crezca y sea lo que tiene planeado que sea, adelante, en ese momento yo pensé que todo son oportunidades y que me tocaba seguir en busca de mi propio sueño por otro lado.

Después de 8 meses de seguir buscando mi propia meta y sueño me encuentro con una vacante para la cual sí me consideraba apta, y para mi sorpresa era para regresar a Kueski, no puedo explicar mucho con palabras como me sentí, la verdad es que estaba muy emocionada y sentía mucho miedo de no poder pasar nuevamente los proceso para regresar, pero, ¿Que creen?… Lo logré y estoy de nuevo en esta bonita empresa, que me enseñó tanto en el tiempo que estuve anteriormente y que promete enseñarme mucho mas en esta nueva oportunidad.

No me queda más que agradecer a Dios, a la vida y a todos los involucrados por permitirme volver, de verdad que me siento muy feliz y comprometida en seguir realizando un buen trabajo y mucho mas de mi parte.


Recuerda, este es un texto informativo que contiene sugerencias. En Kueski no nos hacemos responsables por los resultados obtenidos al utilizar los productos/servicios aquí mencionados.

Kueski SAPI de CV SOFOM ENR. Consulta aviso de privacidad, CAT, Comisión y requisitos de contratación en Kueski.com. No requiere para su constitución u operación autorización de la SHCP y está sujeta a la supervisión de la CNBV de conformidad con lo dispuesto por el segundo párrafo del artículo 56 de la LGOAAC.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí